Atravesar la resistencia reúne una selección fundamental de escritos de Gordon Matta-Clark, figura clave e inclasificable de las vanguardias de la segunda mitad del siglo XX. Formado como arquitecto, pero activo en múltiples campos –escultura, fotografía, performance y crítica cultural–, desarrolló una práctica radical que cuestionó los límites del arte y su interacción en la vida cotidiana. Conocido especialmente por sus célebres cuttings, intervenciones en edificios abandonados mediante cortes que abrían nuevas perspectivas espaciales y conceptuales, su obra convirtió la ciudad en laboratorio estético y político.
Traducidos por primera vez a nuestro idioma, este volumen contiene su correspondencia temprana, manifiestos, notas, declaraciones y seis entrevistas realizadas en la década del setenta –cuando ya se estaba dando a conocer y previo a su temprana muerte–, materiales que permiten seguir de cerca la evolución de su pensamiento. En ellos emergen las motivaciones de su formación, sus dudas, sus reflexiones y su interés por las prácticas colaborativas, la experiencia social del espacio y el potencial crítico.
Estos textos revelan cómo –para el hijo mayor de Roberto Matta– arte, política y discusión eran inseparables, y cómo la arquitectura, la ciudad y el urbanismo podían entenderse como experiencias estéticas colectivas, abiertas y en permanente transformación. Una obra imprescindible para conocer a uno de los artistas más originales de su tiempo.
GORDON MATTA-CLARK (Nueva York, 1943-1978) fue un artista fundamental del arte contemporáneo, reconocido por sus intervenciones radicales en edificios y espacios urbanos. Hijo del pintor chileno Roberto Matta y de la artista estadounidense Anne Clark, estudió arquitectura en Cornell University, formación que transformó en una práctica artística experimental. Durante la década de los setenta desarrolló sus célebres building cuts: cortes y secciones en construcciones abandonadas que revelaban las estructuras ocultas de la arquitectura y cuestionaban las formas de habitar la ciudad, dentro de las que destacan Splitting (1974) o Conical Intersect (1975). Además, participó activamente en iniciativas colectivas como el restaurante-proyecto Food, fundado junto a otros artistas del barrio del SoHo, donde exploró la relación entre arte, comunidad y vida cotidiana. Su trabajo, documentado en fotografía, cine y dibujo, marcó profundamente el cruce entre arte, arquitectura y crítica urbana. Aunque su carrera fue breve, su influencia sigue siendo central en el arte contemporáneo.