DIRECCIÓN ÚNICA

Edición ampliada

264 páginas

ISBN: 978-956-314-498-7

Precio de referencia: 16.500

Publicado originalmente en 1928, Dirección única tiene algo de «muestrario», de «pequeña enciclopedia» benjaminiana. Ningún otro libro resulta más adecuado para introducirse en la obra del que probablemente sea el pensador más carismático e influyente del siglo XX. La mayor parte de las líneas en que se desarrollaría el pensamiento de Walter Benjamin desde mediados de los años veinte hasta su muerte, ocurrida en 1940, se halla ya insinuada en estas páginas. Y lo mismo ocurre con los rasgos más particulares de su estilo, que en estos textos breves y misceláneos resulta especialmente sugerente y accesible.
No es de extrañar, pues, que ésta sea, de todas sus obras, la que ha atraído a un mayor número de lectores y de curiosos, y una de las que ha conocido un mayor número de traducciones y de ediciones.
La que aquí se presenta se distingue de todas las precedentes por tres aportaciones fundamentales. En primer lugar, por la traducción de Juan de Sola, que consigue capturar los más sutiles matices de la prosa iridiscente de Benjamin. En segundo lugar, porque añade al cuerpo original de Dirección única un apéndice que recoge los más de cuarenta textos que Benjamin consideró en su día sumar a una eventual reedición de su libro, y que prolongan y dilatan sus alcances. Y, por último, por ofrecer una selección de fragmentos de cartas de Walter Benjamin que giran en torno a la concepción y redacción de Dirección única y de sus secuelas: una especie de making of del libro que pone de relieve su condición de obra de encrucijada, tanto en la vida como en la evolución intelectual de su autor.
Completa el volumen un ceñido aparato de notas que, entre otras cosas, detallan la fecha y el lugar de publicación original de cada uno de los textos que componen Dirección única y sus anexos.
Todos estos elementos –que el mismo Juan de Sola ha tenido la iniciativa de implementar en un cuidadoso montaje– contribuyen a iluminar este libro seminal, al que el lector en lengua castellana tiene ahora la oportunidad de aproximarse en las mejores condiciones.

WALTER BENJAMIN nació en Berlín en 1892, en el seno de una familia judía. Estudió filosofía en Múnich y se doctoró por la Universidad de Berna. En 1925 fracasó definitivamente en sus aspiraciones de hacer carrera académica y tuvo que sobrevivir a fuerza de colaboraciones periodísticas y traducciones. La asombrosa actividad desarrollada en los años siguientes lo acercaría en poco tiempo al objetivo que se
había trazado: el de ser considerado «el primer crítico de la literatura alemana». El ascenso del nazismo, sin embargo, le cerraría muchas puertas, y en 1933 se vio forzado a exiliarse a París. Dependiente del apoyo siempre precario que Theodor W. Adorno y Max Horkheimer le prestaban desde el Instituto de Investigaciones Sociales, Benjamin trabajaría durante sus últimos años en múltiples proyectos que apenas consiguió esbozar, constantemente presionado por unas circunstancias cada vez más difíciles, lo que no le impidió alumbrar un puñado de textos en los que repensó desde la raíz los fundamentos y las dinámicas de la modernidad, y que, un siglo después, siguen siendo motivo de un asombro y una admiración incesantes. Tras la ocupación de Francia por los nazis, en 1940, intentaría huir a Estados Unidos, pero a su llegada a España fue arrestado por las autoridades franquistas y, ante el temor de ser entregado a la Gestapo, el 27 de septiembre se suicidó en Portbou.

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